La tumba del Apóstol
La historia de la Basílica de San Pedro comienza con una tumba. Según la tradición cristiana, el apóstol Pedro fue martirizado en Roma bajo Nerón, probablemente entre el 64 y el 68 d.C., en el circo neroniano que se alzaba en la colina vaticana. Los cristianos romanos lo sepultaron al margen del circo, a lo largo de la Via Cornelia. Aquella tumba se convirtió pronto en lugar de peregrinación.
Las investigaciones arqueológicas realizadas bajo la basílica entre 1939 y 1950 identificaron restos óseos en un nicho bajo el altar mayor, marcado con grafitos que invocaban el nombre de Pedro. En 2013 el papa Francisco expuso públicamente algunos de esos huesos, reconsagrados en un rito. Su atribución al primer apóstol sigue siendo objeto de debate científico, pero la asociación del lugar con Pedro está documentada ya desde el siglo II.
La basílica constantiniana (320–330 d.C.)
El emperador Constantino I, tras el Edicto de Milán (313 d.C.), ordenó la construcción de una gran basílica en el lugar de la tumba de Pedro. Las obras comenzaron hacia el 320 d.C. y concluyeron hacia el 330. La estructura constantiniana era imponente para los estándares del siglo IV: cinco naves, una longitud de aproximadamente 100 m y capacidad para varios miles de fieles.
Esta primera basílica resistió durante más de once siglos — desde su inauguración hasta su demolición progresiva iniciada en 1506 por el papa Julio II. Era la iglesia más antigua y venerada de la Cristiandad occidental.
La crisis medieval y el proyecto renacentista
A lo largo de la Edad Media, la basílica constantiniana se deterioró gravemente. En 1452 el papa Nicolás V encargó a Leon Battista Alberti y Bernardo Rossellino un proyecto de ampliación. Las obras se detuvieron con la muerte de Nicolás V.
El proyecto radical llegó con Julio II en 1505–1506: derribar completamente la antigua basílica y construir una nueva de proporciones sin precedentes. El encargo recayó en Donato Bramante, que concibió una planta de cruz griega con una cúpula central inspirada en el Panteón. La primera piedra se colocó el 18 de abril de 1506.
El edificio del siglo (1506–1626)
La construcción duró 120 años y contó con los más grandes arquitectos del Renacimiento y el Barroco:
- Donato Bramante (1506–1514): proyecto original de cruz griega
- Rafael Sanzio (1514–1520): modificación hacia la cruz latina
- Antonio da Sangallo el Joven (1520–1546): nuevas modificaciones
- Miguel Ángel Buonarroti (1546–1564): vuelta a la cruz griega, diseño definitivo de la cúpula — su mayor legado arquitectónico
- Giacomo della Porta (1564–1590): terminación de la cúpula, en parte modificada respecto al proyecto de Miguel Ángel
- Carlo Maderno (1607–1614): adición de la nave longitudinal en planta de cruz latina y la fachada actual
- Gian Lorenzo Bernini (1629–1680): el baldaquino de bronce sobre el altar mayor, la decoración de la nave y sobre todo la columnata de la Plaza de San Pedro
La consagración oficial tuvo lugar el 18 de noviembre de 1626 — exactamente 1.300 años después de la primera consagración constantiniana.
Las dimensiones: la iglesia más grande del mundo
La Basílica de San Pedro es la iglesia más grande del mundo cristiano por volumen interior:
- Longitud interior: 186 m
- Anchura de la nave: 58 m
- Altura de la nave: 46 m
- Altura de la cúpula (interior): 119 m del suelo a la linterna
- Altura exterior de la cruz en lo alto de la cúpula: 136 m
- Superficie: aproximadamente 15.000 m²
- Aforo: aproximadamente 60.000 personas
La columnata de Bernini: el gran abrazo
Entre 1656 y 1667 Bernini realizó la columnata elíptica que abraza la Plaza de San Pedro: 284 columnas y 88 pilares de travertino, dispuestos en cuatro filas y coronados por 140 estatuas de santos. Bernini describió la columnata como «los brazos abiertos de la Iglesia Católica que abrazan a los fieles».
Los dos focos de la elipse — señalados por dos losas circulares en el pavimento de la plaza — son los puntos desde los que las cuatro filas de columnas aparecen perfectamente alineadas, creando una sola fila.
La basílica como símbolo geopolítico
Durante siglos la Basílica de San Pedro no fue solo un lugar de culto sino el centro simbólico del catolicismo mundial. Aquí los papas fueron coronados (hasta 1964), beatificados los santos y celebrados los Cónclaves (hasta el siglo XV). Aquí se coronó Napoleón en 1804 — no en Roma, pero la visita le marcó profundamente.
Hoy la basílica es técnicamente una iglesia del Estado vaticano, no la catedral romana (la catedral de Roma es San Juan de Letrán). El papa celebra aquí las misas más solemnes del año litúrgico.
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Preguntas frecuentes
¿Es San Pedro la iglesia más grande del mundo? Sí, por volumen interior. La Basílica de Yamoussoukro en Costa de Marfil tiene mayor superficie, pero el volumen interior de San Pedro sigue siendo insuperable.
¿Cuándo fue construida la cúpula? El proyecto es de Miguel Ángel (1546–1564); la construcción fue completada por Giacomo della Porta en 1590, con algunas modificaciones respecto a la forma original.
¿Quién está sepultado en la basílica? Además de Pedro, decenas de papas están enterrados en la cripta vaticana (Grutas Vaticanas), entre ellos Juan Pablo II y Juan XXIII.
Artículo n.º 121 — TIER S — MON-07 San Pedro
Véase también
- Guía completa de San Pedro
- Horarios y entradas de la Basílica de San Pedro
- Cómo llegar a la Basílica de San Pedro
- Museos Vaticanos: guía completa de visita 2025
- Castel Sant'Angelo: historia y orígenes
Tipo: HISTÓRICO Palabras: ~1.000