El descubrimiento: 1940
En 1939, durante los trabajos para la tumba de Pío XI en la cripta de San Pedro, los obreros abrieron accidentalmente un hueco hacia un espacio subterráneo desconocido. El papa Pío XII autorizó excavaciones sistemáticas. De 1940 a 1949, un equipo de arqueólogos — Ludwig Kaas, Bruno Apollonj Ghetti, Enrico Josi, Antonio Ferrua — exploró el área bajo la basílica.
Lo que emergió fue una necrópolis intacta, enterrada cuando Constantino mandó construir la primera basílica en 320–330 d.C.: una calle entera de los muertos con mausoleos de varios pisos, frescos, inscripciones, esculturas. No una tumba aislada, sino un barrio funerario romano completo.
La necrópolis: los mausoleos
La calle de los sepulcros se extiende unos setenta metros bajo la nave central de la basílica. Los mausoleos son construcciones de ladrillo, algunos con dos plantas, datables entre los siglos I y III d.C. Pertenecían a familias romanas acomodadas — no necesariamente cristianas. La mezcla religiosa está documentada: algunas tumbas tienen inscripciones paganas, otras cristianas, algunas ambas.
La Tumba de los Julios
La Tumba de los Julios (mausoleo M, probablemente siglos II–III d.C.) es la más célebre de la necrópolis por un detalle iconográfico extraordinario: el techo está decorado con un mosaico que muchos estudiosos interpretan como una representación de Cristo como Sol Invictus, el dios solar romano. Cristo aparece en una cuadriga, con rayos dorados irradiando de su cabeza, rodeado de vides. Si la interpretación es correcta, es el mosaico cristiano más antiguo con figura de Cristo conservado en el mundo.
Otros mausoleos
Entre los más significativos:
- Mausoleo de los Egipcios: frescos con escenas egipcias, testimonio de la difusión de los cultos orientales en Roma
- Mausoleo de los Valerios: retratos funerarios de extraordinaria calidad
- Mausoleo de Fannia Redempta: inscripciones que documentan el rango y la edad de la difunta
El "tropaion" de Pedro
En el centro de la búsqueda había una estructura específica. Hacia el año 200 d.C., el escritor eclesiástico Gayo citaba, en respuesta a un adversario que presumía de las tumbas de los apóstoles en Asia, un "tropaion" — una estructura conmemorativa — a Pedro en el Colina del Vaticano y un "tropaion" a Pablo en la Vía Ostiense. El término denota un monumento funerario, no simplemente un lugar venerado.
Las excavaciones identificaron, bajo el altar papal, una estructura de mampostería del siglo II: la llamada edícula, un pequeño templete con nicho, construida probablemente entre 160 y 180 d.C. sobre una sepultura más antigua del siglo I. El suelo en esta zona estaba alterado por intervenciones posteriores, incluida la construcción constantiniana.
El Muro Rojo
La edícula estaba construida contra una pared de ladrillos rojos — el Muro Rojo — que los muros de la basílica constantiniana habían preservado deliberadamente, adaptándose a su forma irregular. Esto sugería que la estructura ya era considerada sagrada antes de Constantino.
Los huesos y Margherita Guarducci
En 1953, la epigrafista Margherita Guarducci comenzó a estudiar los grafitos incisos en el llamado Muro de los Grafitos, una pared junto a la edícula. Entre miles de inscripciones, identificó la frase griega ΠΕΤΡΟΣ ΕΝΙ — Petros eni, "Pedro está aquí" — oculta en una red de grafitos y monogramas cristianos.
En 1953, Guarducci también descubrió que una hornacina en el Muro de los Grafitos — que debería haber estado vacía — contenía en realidad unos huesos, retirados durante las excavaciones de 1942 y guardados en una caja de madera, olvidados. Los huesos pertenecían a un hombre de unos 60–70 años, de constitución robusta; estaban envueltos en tejido de púrpura entretejido con hilo de oro.
En 1968, Pablo VI anunció públicamente que las reliquias de Pedro habían sido identificadas en los huesos de la hornacina. El consenso científico no es unánime — el análisis de ADN no era tecnológicamente disponible y algunos estudiosos cuestionan la identificación —, pero las pruebas convergentes siguen siendo históricamente significativas.
La disposición actual: qué se ve
El recorrido de los Scavi cubre unos 150 metros bajo la basílica. Los visitantes entran por la Porta dei Campani (lado izquierdo de la fachada de San Pedro) y descienden gradualmente al nivel de la necrópolis.
El circuito incluye:
- La calle de los sepulcros con los mausoleos laterales
- La Tumba de los Julios con el mosaico de Cristo-Sol
- El Muro Rojo y la edícula
- El Muro de los Grafitos
- La zona bajo el altar de Clemente VIII (1594), construido directamente sobre el punto identificado como tumba de Pedro
El recorrido termina con una visita a la Capilla Clementina, la capilla en el transepto norte donde los visitantes pueden contemplar desde arriba la estructura de la edícula a través de un cristal.
Cómo reservar los Scavi Vaticanos
Los Scavi Vaticanos no forman parte del circuito ordinario de los Museos Vaticanos. Requieren:
- Reserva directa a través de la Oficina de Excavaciones de la Fabbrica di San Pietro (excavations@fsp.va)
- Antelación: se recomienda reservar con 2–3 meses de antelación en temporada alta (abril–octubre)
- Número máximo por grupo: 12 personas
- Duración: aproximadamente 1,5 horas
- Precio: €13–15 por persona (incluido en la reserva)
- Solo visita guiada: no se puede visitar de forma independiente
Las visitas se realizan por la mañana y por la tarde, en varios idiomas (italiano, inglés, alemán, francés, español).
Diferencias con las Grutas Vaticanas
Muchos visitantes confunden la Necrópolis con las Grutas Vaticanas, accesibles gratuitamente desde la Basílica. Las Grutas son el nivel intermedio, con las tumbas de los papas desde el siglo IV hasta el XX. La Necrópolis está más profunda: el nivel romano, el nivel pagano-cristiano de los siglos I–III, inaccesible sin reserva.
Visitar con conductor privado
Los Scavi están a pocos pasos de la entrada principal de San Pedro. Llegar con conductor privado permite gestionar los horarios exactos de la reserva sin estrés logístico.
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Preguntas frecuentes
¿Los Scavi Vaticanos son accesibles para todos? El recorrido incluye escalones, pasillos estrechos y condiciones de iluminación limitada. No es accesible para visitantes en silla de ruedas. No se recomienda a niños menores de 10 años por la duración y la concentración requerida.
¿Son visibles los huesos de Pedro? No. Las reliquias identificadas por Guarducci se custodian en una urna bajo el altar papal. El recorrido de los Scavi muestra la hornacina vacía en el Muro de los Grafitos.
¿Hay lista de espera? Sí. La Oficina de Excavaciones recibe solicitudes de todo el mundo. En temporada alta, la disponibilidad a corto plazo es escasa. Reservar con 2–3 meses de antelación es la única garantía.
¿A qué profundidad está la necrópolis respecto a la basílica actual? Aproximadamente 5–10 metros bajo el pavimento de la basílica actual. El suelo de la necrópolis romana se encuentra a unos 10 metros bajo el nivel de la plaza.
¿Está la necrópolis conectada a los Museos Vaticanos? No. Es un área separada, accesible solo a través de la Oficina de Excavaciones, no incluida en el billete de los Museos Vaticanos.
Artículo n.º 31 — TIER S — MON-02 Museos Vaticanos + Capilla Sixtina
Véase también
- Museos Vaticanos: guía completa de visita 2025
- Museos Vaticanos de noche: cómo funcionan las aperturas nocturnas
- Pinacoteca Vaticana: guía de las obras principales
- La historia de la Basílica de San Pedro
- Castel Sant'Angelo: historia y orígenes
Tipo: HISTORIA Palabras: ~2.400