La fuente original: Giacomo della Porta (1575)

La fuente fue construida en 1575 según un proyecto de Giacomo della Porta — el mismo arquitecto que, en esos mismos años, diseñaba las fuentes de la Piazza Navona y de otras plazas romanas. Formaba parte del plan urbanístico del papa Gregorio XIII para dotar a los principales cruces viarios de Roma de fuentes públicas alimentadas por el acueducto del Agua Virgen.

El Agua Virgen es el acueducto romano original, construido por Agripa en el año 19 a.C. para abastecer sus termas. Es el único acueducto romano original que sigue en funcionamiento en Roma. Todavía hoy alimenta la Fontana di Trevi y otras fuentes del centro histórico.

La pila octogonal

La fuente original de Giacomo della Porta consistía en una pila octogonal con una pila más pequeña en el centro, sostenida por leones y palmetas. No tenía obelisco — simplemente un abrevadero monumental con función pública.

El diseño era sobrio: la fuente debía ser funcional antes que ornamental. Los mascarones — máscaras grotescas con bocas de las que brota el agua — son el principal elemento decorativo.

Las modificaciones posteriores

A lo largo de los siglos la fuente sufrió algunas modificaciones:

  • El proyecto original fue completado por el arquitecto Leonardo Sormani
  • En el siglo XVII algunas partes fueron restauradas
  • La adición del obelisco en 1711 cambió radicalmente su aspecto

El obelisco: Clemente XI y 1711

En 1711, el papa Clemente XI (de nombre civil Giovanni Francesco Albani) decidió enriquecer la fuente con un obelisco. La elección estaba motivada por razones estéticas y simbólicas: el obelisco elevaba la simple fuente a monumento significativo.

El obelisco y su pasado egipcio

El obelisco no fue fabricado ex profeso: ya estaba en Roma, yacía abandonado en las cercanías. Procedía del Iseum Campense — el gran complejo del Templo de Isis que ocupaba el rione Sant'Eustachio, en la misma zona.

El obelisco había sido erigido originalmente en Egipto, probablemente como parte de un complejo templario. Su inscripción está en jeroglífico egipcio. Fue traído a Roma, como muchos obeliscos egipcios, durante el período imperial para decorar el santuario isiaco.

Dimensiones: el obelisco mide aproximadamente 6,3 metros sin la base (aproximadamente 14 metros en total, contando fuente y base).

El proyecto de 1711

El arquitecto encargado por Clemente XI fue Filippo Barigioni, quien diseñó el pedestal con cuatro delfines que sostienen el fuste del obelisco. Los delfines se apoyan en la pila superior; el agua brota de sus bocas.

La firma de la intervención papal es visible en la inscripción en el basamento, que conmemora la intervención de Clemente XI.

Los detalles que observar

Al acercarse a la fuente, hay elementos específicos que buscar:

Los mascarones de Giacomo della Porta: cuatro máscaras grotescas en la pila octogonal, con bocas abiertas de las que fluye el agua. Son el elemento más antiguo de la fuente, que data de 1575.

Los leones: en la configuración original había pequeños leones; en la configuración actual los delfines de 1711 han adquirido mayor relevancia visual.

La inscripción en el obelisco: jeroglífica, procedente del antiguo Egipto. No todos los turistas se acercan lo suficiente para verla.

La inscripción en la base: en latín, que conmemora a Clemente XI y la fecha de 1711.

El nivel del agua: el agua desborda de la pila superior a la inferior, y después se evacúa mediante canales ocultos. El mecanismo de desbordamiento es típico de las fuentes barrocas romanas.

El significado de la combinación obelisco-fuente

La combinación de elementos — una fuente renacentista del siglo XVI enriquecida con un obelisco egipcio antiguo — es típica del Roma barroca. El papa y sus arquitectos no distinguían nítidamente entre recuperación anticuaria e invención decorativa.

El obelisco traía consigo una historia de 3.000 años (Egipto) + 2.000 años (Roma imperial y medieval) + 300 años (Roma moderna). La fuente es por tanto un palimpsesto temporal: diferentes capas históricas que coexisten en un único objeto urbano.

La comparación con la Piazza della Minerva: a pocos minutos a pie, otra fuente-obelisco sigue el mismo esquema: la fuente del elefante de Bernini (1667) sostiene otro obelisco del Iseum Campense. El área alrededor del Panteón era rica en obeliscos egipcios recuperados.

La plaza como espacio público

La fuente siempre ha funcionado como centro logístico de la plaza. Antes de que el agua corriente llegara a las viviendas particulares, las fuentes públicas eran los puntos de recogida de agua para el barrio. Hoy sigue siendo el punto focal visual y físico de la plaza.

La plaza está cada vez más abarrotada de turistas que se detienen en el borde de la fuente para fotografiar el Panteón. Es uno de los puntos de parada más concurridos de Roma.

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El Panteón se encuentra en plena zona de tráfico restringido del centro histórico de Roma. No es posible acceder en coche propio a la Piazza della Rotonda.

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Preguntas frecuentes

¿Quién construyó la fuente frente al Panteón? La fuente original fue diseñada por Giacomo della Porta en 1575. El obelisco fue añadido en 1711 por el papa Clemente XI, con proyecto de Filippo Barigioni.

¿De dónde viene el obelisco? Del Iseum Campense — el gran Templo de Isis que ocupaba el área del Rione Sant'Eustachio, cerca del Panteón. Originalmente había sido erigido en Egipto.

¿De qué época es el obelisco? El obelisco en sí es de época egipcia (inscripción jeroglífica). Fue traído a Roma en época imperial para decorar el santuario isiaco.

¿Por qué la fuente es octogonal? La forma octogonal era habitual en las fuentes romanas del siglo XVI. Giacomo della Porta la utilizó también en otras fuentes romanas del mismo período.

¿Es potable el agua de la fuente? Sí, el Agua Virgen que alimenta las fuentes centrales de Roma es potable. Técnicamente se puede beber, aunque las normas higiénicas actuales lo desaconsejan en el caso de las pilas al aire libre.

Artículo n.º 79 — TIER S — MON-04 Panteón

Véase también

Tipo: PRÁCTICO Palabras: ~1.200