Un arco para tres emperadores

El contexto histórico

El año 203 d. C. fue un año de celebración para la dinastía de los Severos. Septimio Severo, emperador desde el 193 d. C., había llevado a cabo en la década anterior dos campañas victoriosas contra el reino de los partos — el imperio rival que controlaba Mesopotamia, el actual Iraq. La primera guerra pártica (195 d. C.) devolvió la ciudad de Nísibis a la órbita romana; la segunda (197–198 d. C.) culminó con la toma y el saqueo de la capital pártica Ctesifonte, a orillas del Tigris.

Estas victorias eran enormes en términos simbólicos: Roma no había avanzado hacia el este desde hacía décadas. Por primera vez desde Trajano, un emperador había extendido las fronteras romanas hasta el actual Iraq, y la propaganda imperial no tardó en aprovecharlo. El triunfo del 203 fue uno de los más grandiosos del período imperial tardío.

El arco fue votado por el Senado y el Pueblo romano con motivo de los decennalia — el décimo aniversario del reinado de Septimio — y dedicado en el 203 d. C. El monumento está dedicado conjuntamente a Septimio Severo y a sus dos hijos: Caracalla (Lucio Septimio Bassiano) y Geta (Publio Septimio Geta).

La estructura

El Arco de Septimio Severo es un arco triunfal de tres vanos — una abertura central mayor flanqueada por dos aperturas laterales más pequeñas. Las dimensiones son considerables: 23 metros de altura, 25 metros de anchura, 11 metros de profundidad. Se alza sobre un alto podio de travertino que lo eleva aún más sobre el suelo del Foro.

La estructura portante es de ladrillo revestido de mármol blanco de Proconeso. Las columnas corintias compuestas que flanquean los tres vanos descansan sobre altos pedestales decorados con figuras de soldados prisioneros.

En lo alto del ático — la franja horizontal superior — había antiguamente un grupo de bronce colosal: Septimio Severo en una cuadriga, con sus hijos a los flancos. El bronce desapareció en la Edad Media, pero las bases de los pedestales son aún visibles en el ático.

Los relieves: cuatro campañas en piedra

La narrativa visual

El aspecto más extraordinario del Arco de Septimio Severo son los cuatro grandes paneles de relieve que decoran los pasos laterales. Constituyen un programa narrativo de ambición excepcional: en lugar de escenas simbólicas (como las victorias aladas o los sacrificios típicos de los arcos anteriores), estos relieves narran las dos campañas párticas en una secuencia casi cinematográfica.

Cada panel mide aproximadamente 3,9 × 4,8 metros y se divide en registros horizontales superpuestos — una técnica derivada del arte de la Columna Trajana. El espectador lee los registros de abajo arriba, siguiendo el hilo narrativo de la campaña.

Panel I (vano izquierdo, lado norte)

Representa el inicio de la primera guerra pártica: el ejército romano en marcha, la toma de la ciudad de Nísibis, la rendición de los jefes partos ante Septimio. En el registro superior, el emperador arenga a las tropas (adlocutio) desde la tribuna de un campamento militar.

Panel II (vano derecho, lado norte)

Escenas de la segunda guerra pártica: el asedio de Edesa, las negociaciones entre romanos y jefes partos, la retirada de las fuerzas partas. Los detalles del equipamiento militar — cascos, armaduras de escamas, máquinas de asedio — son de extraordinaria precisión.

Panel III (vano izquierdo, lado sur)

El apogeo de la segunda campaña: el asalto a la ciudad de Seleucia del Tigris, la capitulación de sus defensores. El registro superior muestra a los romanos saqueando la ciudad.

Panel IV (vano derecho, lado sur)

La toma de la capital Ctesifonte: Septimio recibe la rendición de la ciudad, los partos en huida. El registro final muestra al emperador con sus hijos contemplando la ciudad sometida.

Elementos decorativos secundarios

En las lunetas sobre los vanos laterales: personificaciones de los ríos Tigris y Éufrates, símbolo geográfico de los territorios conquistados. En las cuatro esquinas del ático: Victorias aladas con coronas. En las enjutas de los tres vanos: deidades fluviales y figuras de Victoria. Todo ello compone un vocabulario iconográfico del triunfo imperial que será retomado a lo largo de los siglos, hasta la Edad Media y el Renacimiento.

La inscripción y el vacío del fratricidio

El texto original

La inscripción del ático es una de las más estudiadas del mundo romano:

IMP CAESARI DIVI M ANTONINI PII FIL DIVI COMMODI FRATRI DIVI ANTONINI MAGNI NEPOTI DIVI PII PRONEPOTI L SEPTIMIO SEVERO PIO PERTINACI AVG PATRI PATRIAE PARTHICO ARABICO ET PARTHICO ADIABENICO PONTIF MAXIMO TRIB POT XI IMP XI COS III PROCOS ET IMP CAESARI M AVRELIO ANTONINO AVG PIO FELICI TRIB POT VI COS PROCOS PP OPTIMIS FORTISSIMISQVE PRINCIPIBVS OB REM PVBLICAM RESTITVTAM IMPERIVMQVE POPVLI ROMANI PROPAGATVM INSIGNIBVS VIRTVTIBVS EORVM DOMI FORISQVE S P Q R

Traducción: «Al Emperador César... Lucio Septimio Severo... y al Emperador César Marco Aurelio Antonino... los mejores y más valientes príncipes, por haber restaurado la res publica y extendido el dominio del pueblo romano con sus insignes virtudes, en la patria y en el exterior, el Senado y el Pueblo de Roma».

Geta borrado

El punto crucial está en la cuarta línea. El texto original decía:

«...ET P SEPTIMIO GETAE NOBILISSIMO CAESARI»

— «...y a Publio Septimio Geta, nobilísimo César».

Geta era el hijo menor de Septimio, dedicatario original del arco junto a su padre y su hermano mayor Caracalla.

Pero en el 211 d. C., a raíz de la muerte de Septimio Severo, Caracalla hizo asesinar a su hermano Geta durante un encuentro de reconciliación mediado por su madre Julia Domna. Geta tenía 22 años. Siguió la damnatio memoriae — la condena de la memoria: el nombre de Geta fue borrado de todos los monumentos públicos del Imperio, sus estatuas destruidas, sus retratos mutilados.

El vacío visible

En el Arco de Septimio Severo, el nombre de Geta fue cincelado y sustituido por la fórmula «OPTIMIS FORTISSIMISQUE PRINCIPIBUS» — «a los mejores y más valientes príncipes» (plural referido ahora únicamente a Septimio y Caracalla). Pero la sustitución fue apresurada: el formato y el espaciado del texto delatan la intervención. Las letras de las líneas que precedían el nombre de Geta y las que lo seguían están visiblemente más separadas de lo normal — un vacío en la piedra que narra un asesinato.

Esta intervención es hoy uno de los ejemplos más nítidos y accesibles de damnatio memoriae en todo el repertorio romano.

El arco en la Edad Media y su supervivencia

La incorporación en estructuras medievales

El Arco de Septimio Severo sobrevivió a la caída del Imperio romano y a la Edad Media gracias a un mecanismo común a los grandes monumentos del Foro: fue incorporado a estructuras habitacionales y religiosas. Una pequeña iglesia — Santi Sergio e Bacco al Foro Romano — fue construida adosada al arco, probablemente en el siglo VII u VIII, utilizando el vano norte como entrada. El nivel del suelo medieval estaba unos 3 metros por encima del original, enterrando parcialmente el arco.

La presencia de la iglesia protegió la estructura de la extracción sistemática de materiales de construcción. Cuando la iglesia fue demolida en el transcurso de las excavaciones de los siglos XIX y XX, el arco reapareció prácticamente intacto.

Las excavaciones y la restauración

Las grandes excavaciones del Foro Romano realizadas entre 1803 y 1827 por Carlo Fea, renovadas después bajo el régimen napoleónico y risorgimentale, liberaron progresivamente el arco del terreno medieval y de las estructuras adosadas. Las huellas de las intervenciones medievales — agujeros, incisiones, secciones tapiadas — son todavía visibles en el monumento.

El Arco de Septimio Severo hoy

Qué se ve

El monumento es uno de los más imponentes del Foro Romano. Desde el camino principal del Foro se tiene una visión frontal del arco (lado norte, que da al Foro). El lado sur, con los paneles de relieve de los vanos, es accesible acercándose al arco.

Los relieves: los cuatro grandes paneles narrativos son todavía legibles a pesar de la erosión. Los prismáticos o la ampliación fotográfica permiten apreciar los detalles.

La inscripción: la cancelación del nombre de Geta es visible a simple vista en el ático. Observando con atención las líneas III y IV se aprecia la diferencia en el espaciado de las letras.

El podio: el podio original de travertino es parcialmente visible — el suelo moderno del Foro se encuentra unos 2,5 metros por encima del nivel augusteo, pero la base es todavía apreciable.

Acceso

El arco es visible gratuitamente desde el exterior del perímetro del Foro Romano (desde el lado de la Via Sacra). El acceso directo requiere la entrada combinada Coliseo–Foro–Palatino.

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El Arco de Septimio Severo se encuentra en el extremo noroccidental del Foro Romano, cerca de la Curia Julia y las Rostra.

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Preguntas frecuentes

¿Cuándo fue construido el Arco de Septimio Severo? El arco fue erigido por el Senado y el Pueblo romano en el 203 d. C. para conmemorar las victorias párticas del emperador Septimio Severo. Fue dedicado con ocasión de los decennalia — el décimo aniversario de su reinado.

¿Por qué hay un vacío en la inscripción del arco? El nombre original de Geta, hijo menor de Septimio Severo, fue cincelado tras ser asesinado por su hermano Caracalla en el 211 d. C. La damnatio memoriae exigió la cancelación del nombre de Geta en todos los monumentos públicos. El vacío visible en el espaciado de las letras delata la intervención.

¿Qué representan los relieves del arco? Los cuatro grandes paneles de relieve narran las dos campañas párticas de Septimio Severo (195 d. C. y 197–198 d. C.), desde la marcha del ejército hasta la toma de Ctesifonte, en una secuencia narrativa dividida en registros horizontales.

¿Cómo sobrevivió el arco a la Edad Media? El arco fue incorporado a estructuras medievales — una pequeña iglesia (Santi Sergio e Bacco) fue construida adosada al vano norte. Esta función religiosa lo protegió de la demolición sistemática. Las excavaciones del siglo XIX lo liberaron de las estructuras añadidas.

¿Cuánto mide el Arco de Septimio Severo? El arco mide 23 metros de altura, 25 metros de anchura y 11 metros de profundidad. Se alza sobre un podio de travertino que aumentaba aún más su visibilidad sobre el suelo del antiguo Foro.

Artículo n.º 55 — TIER S — MON-03 Foro Romano + Palatino

Véase también

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